Avanyárima: "lo que no debe ser contado".
¿O sí?
Este es mi blog poético, en el que doy libertad creativa a mi mente en una orgía de ensoñación, catársis e imaginación a partes iguales.

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viernes, 15 de noviembre de 2013

Sólo por ti.

Sólo por tí bajaría a la fría calle en busca de tu comida favorita.

Sólo por ti me levanto en la madrugada a comprobar que todo está bien en casa, si veo que no puedes dormir.

Sólo por ti dejo que te acurruques a mi lado mientras duermes, y dejo que apoyes tu cabeza en mi mano, estando así sin moverme horas y horas para no molestarte.

Sólo por ti, que me das la vida con cada mimo, con cada mirada, con cada beso, iría a los confines de las estrellas a buscarte.

Sólamente por ti, me anima la vida a sonreír cada día cuando me levanto en la oscuridad, y buscando tus ojos logro que con su luz se disipen las sombras que acechan mi mundo.

Sólo por ti...


sábado, 22 de septiembre de 2012

Enhorabuena por vuestro enlace, Maya y Shin.


Maya siempre me dice que el verdadero amor consiste en hacer como Frodo: encontrar a tu propio Sam.

Esa persona que es tu verdadero amigo, que siempre va a estar a tu lado, apoyándote, riendo y llorando contigo, ofreciéndote su ayuda sin pedir nada a cambio. Ese ser generoso que es capaz de hacer cualquier cosa por ti, incluso acompañarte a los fuegos de Mordor a destruir el Anillo jugándose la vida, y que te levanta y ayuda a caminar cuando las fuerzas te flaquean.

Pensando en todo eso, yo ya estoy tranquila, porque sé que en ese sentido, Maya y Shin han encontrado a su Sam. Y a su Frodo, claro está.

Pero además de esa amistad que los une como a Frodo y Sam, hay en ellos una larga y bonita historia de amor. Son una de esas afortunadas parejas que nacieron para estar juntos y tuvieron la fortuna de encontrarse en el Camino que han decidido compartir hasta el final de sus pasos. Se asemejan en eso a Tolkien y su esposa Edith, y como ellos, esa unión, se refleja en la preciosa historia de dos de sus personajes que a continuación os resumiré. Esta historia trata sobre: Beren, príncipe de los hombres, y Lúthien princesa de los elfos.

“Se dice en la Balada de Leithian que Beren llegó tambaleándose a Doriath, con la cabeza cana y agobiado por muchos años de pesadumbre por el tormento del camino. Pero errando en el verano por los bosques de Neldoreth, se encontró con Lúthien, hija de los Reyes de Doriath, a la hora del atardecer, al elevarse la Luna, mientras ella bailaba sobre las hierbas del claro humbroso junto al rio. Entonces todo recuerdo de su doloroso pasado lo abandonó, y cayó en un encantamiento; Porque Lúthien era la más hermosa de todos los Hijos del dios Ilúvatar. Llevaba un vestido azul como el cielo sin nubes, pero sus ojos eran grises como la noche iluminada de estrellas; estaba el manto bordado con flores de oro, pero sus cabellos eran oscuros como las sombras del crepúsculo. Como la luz sobre las hojas de los árboles, como la voz de las aguas claras, como las estrellas sobre la niebla del mundo, así era la gloria y la belleza de Lúthien; y tenía en la cara una luz resplandeciente.
Pero ella desapareció de súbito, y él se quedó sin voz como presa de un hechizo, y durante mucho tiempo erró por los bosques buscándola. La llamó en su corazón Tinúviel que significa ruiseñor en la lengua de los elfos a los que ella pertenecía.
En la víspera de la primavera, poco antes del alba, Lúthien bailó en una colina verde; y de pronto, se puso a cantar. Era un canto que traspasaba el corazón como el canto de la alondra que se alza desde los portones de la noche y se vierte entre las estrellas agonizantes cuando el sol asoma tras las murallas del mundo; y el canto de Lúthien aflojó las ataduras del invierno, y las aguas congeladas hablaron, y las flores brotaron de la tierra fría por la que ella había pisado.
En ese momento el hechizo de silencio cesó de repente, y Beren la llamó, gritando Tinúviel; y los bosques devolvieron el eco del nombre. Entonces ella se detuvo maravillada y no huyó más, y Beren se le aproximó. Pero cuando Tinúviel lo miró, la mano del destino cayó sobre ella, y lo amó...”
Os deseo todo lo mejor, amigos..



Lúthien

sábado, 25 de febrero de 2012

A ti, papá.

Extraído de "Coplas a la muerte de mi padre", de JORGE MANRIQUE

Este mundo es el camino
para el otro, que es morada
sin pesar;
mas cumple tener buen tino
para andar esta jornada
sin errar.
Partimos cuando nascemos,
andamos mientras vivimos,
y llegamos
al tiempo que fenescemos;
así que, cuando morimos
descansamos.


Hasta luego, Leo.

http://issuu.com/cella/docs/zaida-71/47#share

sábado, 13 de agosto de 2011

Suspiro


Suspiro...
Porque no hay nada que en este momento pueda expresar mejor lo que siento. Suspiro. Y lo hago por ti.

Por ese calor que desprendes al abrazarme, por el olor dulce de tu cuello en mitad de la noche, por las caricias en la espalda que escalofrían la piel, por esa risa pícara que revoluciona mi estómago, por esos labios que me hunden en la miel.

Suspiro...
Pienso en esa sensación que tengo al estar a tu lado. Madura, profunda, real. Y sonrío.

Por tenerte ahí, frente a mí, al fin alcanzable, al fin abierto a mis caricias, a mis besos, a los latidos inquietos de mi corazón, a esos mimos que mis manos ansían darte, y que mi cara refleja sin poderlo disimular.

Suspiro...
Pues al fin te tengo, me tienes. Nos tenemos.


miércoles, 10 de agosto de 2011

Missi Missi missing you....

Echo de menos cuando te acariciaba detrás de las orejas, mientras me mirabas a los ojos y respirabas con paz.
Me gustaba oír cómo me llamabas nada más levantarme, acompanándome por la casa con paso firme y rápido, no fuese a zafarme de tus mimos.
Me gustaba cuando me recibías feliz al volver a casa, y cómo sonreías con la mirada, verdeamarilla, intensa...
Colándote entre mis pies, jugábamos a atrapar aquella pelota que no era otra cosa que el símbolo de una unión especial que durará eternamente, que muy pocos entienden y sólo algunos comparten. Pero me considero afortunada por haber compartido aquellos días especiales que guardaré en mi corazón junto a todo el cariño que, desinteresadamente, recibí tus  mofletes bigotudos.

A Balder y Byron.



miércoles, 22 de junio de 2011

Un mal día.

Angustia y temor se enroscan hoy en mi garganta como un nido de serpientes enfurecidas.
Hay veneno, y dolor.
¿Doy todo lo que puedo dar, o tengo aún más? ¿Qué quieres de mi? Te entrego mi sangre, mis horas de vida, mis sueños y mis pesadillas...¿Qué más quieres?

Todo lo que aprendo está ahí, en algún rincón de mis recuerdos...pero no puedo verlos. Una nube, gris e insegura nubla la imagen de libertad que me ofrecen unas líneas garabateadas. Y sin sabiduría no soy nadie. Sin el conocimiento que me exiges no sirvo. Soy sólo un número más en tu lista negra. No miras más allá de lo que ves escrito en un papel. No sabes mis porqués, mis llantos, mis dolores...ni tampoco mis alegrías, mis sueños, mis temores.

Quizá no sea exactamente yo la que "no sabe". Eres tú que no sabes como hacer que lo sepa...