Avanyárima: "lo que no debe ser contado".
¿O sí?
Este es mi blog poético, en el que doy libertad creativa a mi mente en una orgía de ensoñación, catársis e imaginación a partes iguales.

Todos los AVANYARIMA son:

Licencia de Creative Commons Este blog está bajo una licencia de Creative Commons.

martes, 23 de septiembre de 2008

Pablo Neruda

Hoy,de nuevo un cláaaasico. ¿Por qué? Pues porque siempre es un placer leer maravillas como ésta en voz alta, tranquilamente tirada en el sofá, y más si se tiene un buen auditorio...
;*

POEMA 15... "ME GUSTAS CUANDO CALLAS..."

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

¡Vuelvo a la Casa de Durin!


"El camino sigue y sigue
desde la puerta.
El camino ha ido muy lejos,
y si es posible he de seguirlo
recorriéndolo con pie fatigado
hasta llegar a un camino más ancho
donde se encuentran senderos y cursos.
¿Y de ahí adónde iré? No podría decirlo."



"Adiós les decimos al hogar y a la sala.
Aunque sople el viento y caiga la lluvia
hemos de partir antes que amanezca, lejos,
por el bosque y la montaña alta.
Rivendel, donde los elfos habitan aún,
en claros al pie de las nieblas del monte,
cruzando páramos y eriales iremos de prisa
y de allí no sabemos a dónde.
Delante el enemigo y detrás el terror,
dormiremos bajo el dosel del cielo,
hasta que al fin se acaben las penurias,
el viaje termine y la misión concluya.
¡Hay que partir, hay que partir!
¡Saldremos a caballo antes que amanezca!"

Y antes de llegar, para no perder tiempo, digo con una gran sonrisa en la boca:

¡mellon!