Avanyárima: "lo que no debe ser contado".
¿O sí?
Este es mi blog poético, en el que doy libertad creativa a mi mente en una orgía de ensoñación, catársis e imaginación a partes iguales.

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sábado, 29 de marzo de 2008

No podía falta en una noche como esta:

ANTONIO GALA:
"QUIZÁ EL AMOR ES SIMPLEMENTE ESTO..."


Quizá el amor es simplemente esto:
entregar una mano a otras dos manos,
olfatear una dorada nuca
y sentir que otro cuerpo nos responde en silencio.

El grito y el dolor se pierden, dejan
sólo las huellas de sus negros rebaños,
y nada más nos queda este presente eterno
de renovarse entre unos brazos

Maquina la frente tortuosos caminos
y el corazón con frecuencia se confunde,
mientras las manos, en su sencillo oficio,
torpes y humildes siempre aciertan.

En medio de la noche alza su queja
el desamado, y a las estrellas mezcla
en su triste destino.
Cuando exhausto baja los ojos, ve otros ojos
que infantiles se miran en los suyos.

Quizá el amor sea simplemente eso:
el gesto de acercarse y olvidarse.
Cada uno permanece siendo él mismo,
pero hay dos cuerpos que se funden.

Qué locura querer forzar un pecho
o una boca sellada.
Cerca del ofuscado, su caricia otro pecho exige,
otros labios, su beso,
su natural deleite otra criatura.

De madrugada, junto al frío,
el insomne contempla sus inusadas manos:
piensa orgulloso que todo allí termina;
por sus sienes las lágrimas resbalan...
Y sin embargo, el amor quizá sea sólo esto:
olvidarse del llanto, dar de beber con gozo
a la boca que nos da, gozosa, su agua;
resignarse a la paz inocente del tigre;
dormirse junto a un cuerpo que se duerme.

sábado, 22 de marzo de 2008

¿Más pistas? Sólo uno lo ha sabido...

"...Y en caso de que el lobo estepario, a quien no faltan facultades y disposición para
ello, lograra en el laberinto de su infierno acabar de cocer y de transpirar esta bebida
mágica, entonces estaría salvado. Aún le falta mucho para ello. Pero la posibilidad, la
esperanza, existe. Quien lo quiera, quien sienta simpatías por él, debe desearle esta
salvación.
(...)

Para alcanzar esto o acaso para, al final, poder todavía osar el salto en el espacio,
tendría un lobo estepario así que enfrentarse alguna vez consigo mismo, mirar
hondamente en el caos de la propia alma y llegar a la plena conciencia de sí. Su
existencia enigmática se le revelaría al instante en su plena invariabilidad, y a partir de
entonces sería imposible volver a refugiarse una y otra vez desde el infierno de sus
instintos en los consuelos filosófico-sentimentales, y de éstos en el ciego torbellino de su
esencia lobuna. El hombre y el lobo se verían obligados a reconocerse mutuamente, sin
caretas sentimentales engañosas, y a mirarse fijamente a los ojos. Entonces, o bien
explotarían, disgregándose para siempre, de modo que se acabara el lobo estepario, o
bien concertarían un matrimonio de razón a la luz naciente del humorismo."

sábado, 15 de marzo de 2008

¿Qué libro estoy leyendo?

(...)Porque ya resultaba que la soledad y la independencia no eran su afán y su objetivo, eran su destino y su condenación, que su mágico deseo se había
cumplido y ya no era posible retirarlo, que ya no servía de nada extender los brazos
abiertos lleno de nostalgia y con el corazón henchido de buena voluntad, brindando
solidaridad y unión; ahora lo dejaban solo. Y no es que fuera odioso y detestado y
antipático a los demás. Al contrario, tenía muchos amigos. Muchos lo querían bien. Pero
siempre era únicamente simpatía y amabilidad lo que encontraba; lo invitaban, le hacían
regalos, le escribían bonitas cartas, pero nadie se le aproximaba espiritualmente, por
ninguna parte surgía compenetración con nadie, y nadie estaba dispuesto ni era capaz
de compartir su vida. Ahora lo envolvía el ambiente de soledad, una atmósfera de
quietud, un apartamiento del mundo que lo rodeaba, una incapacidad de relación, contra
la cual no podía nada ni la voluntad, ni el afán, ni la nostalgia. Este era uno de los
caracteres más importantes de su vida.(...)