miércoles, 2 de febrero de 2022
Alas.
viernes, 30 de noviembre de 2018
29 de noviembre y una canción
Y entonces vuelve una canción que te remueve los pordentros. Estrangula tus entrañas y te desboca el pulso.
Escuchas esa melodía que un día te trajo el destino y que te dibujaba la sonrisa en la cara. Oyes esos acordes que te hacían feliz y que creías poder escuchar eternamente.
Pero ¿Cómo saber que la aguja saltaría del vinilo haciendo ese ruido hiriente y ensordecedor?
La canción se detuvo de repente y te dejó muda cuando tú sólo querías cantar.
Ahora vuelve. Esa canción que creías haber borrado vuelve a sonar.
Te trae recuerdos. Olores. Sensaciones. Pero ya no hay angustia. Al fin, ya no hay tanto dolor. Ahora hay más melancolía que llanto. Más tranquilidad que desasosiego.
Lo que no debió empezar ya acabó.
La canción ha dejado de sonar, ya pertenece al pasado.
Hubo un tiempo en que su letra fue real, fue una curiosa serendipia.
Pero esa historia se esfumó.
Ahora sólo quedan sus ecos que se van diluyendo en el silencio.
martes, 10 de julio de 2018
Golpe
A veces caminas de día, a veces de noche.
A veces ves las estrellas y otras muchas se ocultan tras la frondosidad de las ramas.
Una vez, caminando despreocupada, levanté mi vergonzosa barbilla y miré al cielo como hacía tiempo que no hacía.Saliendo de la cueva en la que me protegí contra el vacío de mi alma, alcé la mano y creí alcanzar ese cielo con los dedos. Vi un brillo infinito, titilante, y besó mis párpados dulcemente consolando mi alma deshubicada.
Pero me caí.
El brillo de las estrellas se alejó de mi vista, y fue lejos a iluminar otros ojos, a titilar sobre otros bosques.
Me caí en la tierra seca rasgándome la piel, triste y áspera recibiéndome sin piedad. Un dolor profundo, silencioso y afilado. Caí a plomo, inerte como nunca antes, mientras veía alejarse la luz.
Ahora me encuentro sola, al fin de pie y reuniendo fuerzas, con los pies firmes en este suelo que es lo único que tengo, intentando decidir si vale la pena volver al camino arbolado que una vez conocí, donde de vez en cuando los rayos de sol se filtraban entre los árboles y me bañaban el cabello, donde a veces oía cantar los ruiseñores mientras bebía gotas de rocío... Allí donde todavía temo a las zarzas que arañaron tan profundamente mis tobillos que aún duelen las cicatrices cuando hay tormenta.
¿Habrá salida de aquel bosque? ¿Llegaré a las praderas claras donde bañarme un día bajo la mayor estrella de todas?
¿O debería dejar el bosque, andar otros caminos, danzar en mi soledad sobre la hierba fresca?
Tengo los pies inquietos pero han olvidado cómo bailar la vida. Quizá necesitan tiempo para saberse dueños de sí mismos, para tener la certeza de que no han de seguir ninguna huella sino dejarla ellos mismos.
Quizá caminar, soñar, brillar... sólo es cuestión de más mover los pies y pensar menos.
Ah...pero... ¿Es posible pensar en no pensar mientras oyes el rumor de las hojas mecidas por el viento?
domingo, 10 de junio de 2018
Quién soy
Cae la lluvia. Lentamente.
Susurra recuerdos, trae aromas a mi mente y fantasmas de los escalofríos que me recorrían la piel cuando me besabas.
Fantasmas...
Dime, ¿Quién soy yo sin ti?
Si me sentí completa a tu lado, ¿Qué soy ahora?
Quizá un eco de mí misma que necesita huir.
Quizá un reflejo de aquello que murió cuando te marchaste.
Quizá...
Llegaste a calarme tan hondo que me perdí en tu mar, y ahora me ahogo sin tu salvavidas.
Me diluyó tu corazón sin miramientos.
Me apartó tu miedo de ti.
Nos arrastró la tormenta de la incertidumbre.
Y dime, ahora, que te veo sonreír, ¿Queda algo de lo que sentiste por mí?
Hay tanto que necesito saber para poder seguir adelante, para lograr alejarme de este agujero negro del pasado, para echar a volar por fin hacia el horizonte...
Hay tantas preguntas, tantos silencios...
¿Qué hice mal? ¿Por qué no me dijiste que te perdía?
Llueve. Mi corazón llueve a través de mis ojos.
Y no hay nada que me duela más que el no saber.
Y sin embargo...
Me sorprendo sonriendo mientras miro una foto tuya que aparece inesperada.
Me encanta verte feliz, vivo, intenso.
Pero hay una sombra cada vez más alargada que espera tras mi nuca, helándome la sangre con su aliento, esperando el momento en el que en esa foto te vea con ella y entonces pueda apuñalar mi corazón definitivamente.
Será entonces cuando esa sombra me empuje al hoyo que yo misma estoy cavando, palada a palada de desazón, y se duerma allí por siempre esta parte de mí que te amó.
¿Quién soy yo sin ti?
Necesito saber...
jueves, 31 de mayo de 2018
Hay demasiadas canciones
Hay demasiados recuerdos enlazados entre las notas de nuestras canciones.
Hay demasiadas imágenes de felicidad, demasiadas respiraciones entrecortadas, demasiados latidos del corazón.
Y duele.
Duele porque lo rompiste.
Duele porque no puedo reprocharte la ausencia...
Y sangra.
En cada nota.
En cada acorde.
Sangra porque no puede parar de recordarte.
Hay demasiadas canciones que son sólo nuestras y que ahora hieren cada vez que las hago sonar.
Ese no fue su propósito.
Eran canciones que nos hicieron soñar y amar, y no llorar y lamentar como hacen ahora.
Hay demasiadas canciones.
No quiero escucharlas con pena.
Estoy cansada de estar triste; quiero volver a bailar.
Hay demasiadas canciones...
miércoles, 9 de mayo de 2018
Tan solo
Me volvía loca tu carcajada, la sonrisa de tu mirada, la alegría de tus manos acariciando con la palma boca abajo, que es como se hacen las verdaderas caricias...
Tan solo quería ser feliz.
Volver a mirar el sol sin miedo a quemarme, dar volteretas sobre las hojas secas de los árboles, nadar en las fuentes donde los enamorados tiran sus monedas pidiendo un deseo.
Tan solo quería que fuésemos felices... juntos.
La vida nos pedía a gritos que bailásemos, que quemásemos los miedos mientras nos mirábamos a los ojos.
¡Pero tu hoguera se apaciguó tan rápido! De repente sólo tenía el brillo de una cerilla en medio de una noche clara.
Tu amor por mí, capaz de detener la arena que cae de una burbuja a otra del reloj, acabó diluyéndose a saber por qué, cómo y cuándo... mientras te alejabas en silencio de mí, mientras yo te esperaba con ojos ilusionados sentada en la estación de la esperanza, dejándote un espacio que creí libertad, mientras en realidad habías comprado un billete al olvido y no pensabas volver a mi lado.
Te dejé respirar, y lo hiciste, ya lo creo que lo hiciste. Respiraste tan profundo que, embriagado, olvidaste todas las palabras que sacaste de tu corazón para regalarme, todas las caricias, todos los besos y miradas... Respiraste tan fuerte que llegaste al perfume de otro cuello, refugiándote en otro abrazo.
Yo, como una imbécil, apoyé disciplinadamente mi cabeza bajo tu guillotina. Sonriendo, esperaba mientras el destino afilaba la hoja plateada con la que iba a teñir de lágrimas nuestra historia.
Tan apenas pude saborear esas mieles que prometen los cuentos de finales felices; pronto ya no me pertenecían. Las llevaste lejos de mí, cómodamente cerca de ti, para ofrecerlas a otros labios.
Que os aproveche.
Voy a diluir aquello que construí en mi interior en torno a ti, a nosotros.
Voy a romper las cadenas que me atan a tu recuerdo.
Voy a descoserme estas sombras que me pesan...
Y volveré a brillar, vaya que si lo haré.
Y entonces ya nada me podrá parar. Ni tú, ni nadie.
lunes, 23 de abril de 2018
Aunque me duelas.
Nos dijimos te quiero al cuarto beso.
Parábamos el reloj cada vez que uníamos nuestros cuerpos.
Acariciábamos la vida, y bebíamos de la fuente de las sonrisas mientras se escribía en el aire, amarilla, nuestra serendipia.
Pero de repente tu veleta giró.
Olvidaste todas las palabras que me susurraste.
Pasaste de desearme a no querer perder mi amistad.
Y de querer saber de mí a no importarte nada mío.
Silencio al otro lado del teléfono.
Oscuridad a otro lado de mis ojos.
Vacío junto a mi corazón.
Y a pesar de todo sigues, aunque me duelas, ardiendo como mi chispa adecuada...
martes, 6 de marzo de 2018
La vida no es una maldita peli Disney.
Está llena de dolor, desilusión y decepción.
De momentos en los que te arrancarías con gusto el corazón para que deje de doler.
De palabras que mienten. De te quieros que te derriten un lunes y silencios que llegan el domingo para ahogarte en la soledad.
El universo no conspira una mierda para que te llegue tu amor verdadero. No le importas.
Y si tienes la suerte de encontrarlo, quizá no tenga tiempo ni para pensar en ti. ¿Le hace eso, entonces, dejar de ser tu amor verdadero?
Probablemente.
Y sí, habrá días en los que todo sean sonrisas y bajarás la guardia, y dejarás bailar a tu corazón quitándose la capa de hielo que lo protegía, y lo dejarás latir fuerte, rojo y caliente.
Pero justo en ese momento en el que las campanillas de felicidad sean tu música diaria, recibirás la puñalada de la indiferencia.
Olvido. Egoísmo. Mentiras.
Inténtalo.
Y si lo consigues, por favor, dime cómo.
miércoles, 28 de febrero de 2018
Se nos escapa la arena...
O si hubiésemos hecho esto...o lo otro.
Si hubiésemos llegado antes o marchado más tarde.
Si hubiésemos estado o nunca existido.
Si...
Que andamos solos nuestro Camino, pues a solas hemos de traspasar la Última Puerta.
Pero durante nuestra andadura, vamos llenando el petate de odios y amores, de ilusiones y llantos, de alegrías y enfados. De aquellos que quisimos y nos amaron; pero también de los que nos decepcionaron.
Se nos vacía el reloj;
Y, sin embargo, aunque cada vez somos más pobres en Tiempo, somos más ricos en Verdad.

domingo, 11 de febrero de 2018
Tic-tac
Constantemente echamos la culpa de todo a tiempo: cuando gozamos porque corre, cuando sufrimos porque camina lento.
Le echamos la culpa de escurrirse entre nuestros dedos como arena fina, de escapar sin mirar atrás.
Le echamos la culpa de estancarnos, oprimirnos, de ahogarnos.
Pero...
¿Y si el tiempo no existe? ¿Y si somos nosotros los que hacemos tic-tac?
Nuestros besos, nuestras caricias, nuestros gritos desgarradores y nuestras lágrimas.
¿Qué pasa si el reloj no se llena de horas, sino de las miradas que regalamos, los silencios que llenamos con susurros, los aromas que se quedan grabados para siempre?
Nos empeñamos en perseguir unas saetas que queremos dominar, pero no podemos, jamás lo haremos, porque ese inalcanzable futuro es ahora. No hay mañana, sólo tú, aquí, presente. Y es en este momento cuando debes elegir cómo lo quieres vivir: deseando un quizá, o viviendo un ahora.
sábado, 3 de febrero de 2018
Vacío.
Niña estúpida y sonriente. Ahora tienes lo que mereces.
Tú y esa manía tuya de darte entera, de darlo todo. De regalarte y no dejarte nada para ti.
Niña ingenua, ahora tienes las lágrimas que te mereces.
Por confiar, por creer que ya era hora, que era momento de ser feliz.
Sólo tenías que mantener congelado el corazón, no dejar que se acercase al fuego. Pero eres imprudente y lo acercaste tanto que no sólo se derritió, sino que ha acabado envuelto en llamas.
No quieras recoger sus cenizas, es inútil.
Quizá puedas reconstruirlo, pero sabes bien que no servirá de nada. Esas cicatrices profundas no las borran las llamas.
No, no disimules las lágrimas. Eso es lo único que sabes hacer. Lamentarte y echar de menos. Sentirte culpable por amar. Soñar que quizá mañana podrías haber sido feliz.
Ah, niña ingenua...
Todo lo que tienes es el ahora. Y no hay nada en él. Estás sola en este vacío.
"Eres maravillosa" escuchas susurrar...pero sigues durmiendo en una cama gigante.
"Eres todo lo que mi mujer perfecta tendría"... pero sigues abrazando aire.
Así que, niña tonta, sigue llorando si quieres, sigue barriendo tus cenizas, pero algún día te darás cuenta de que tú, solamente tú estás para ti. Te guste o no. Tendrás que aguantarte el resto de tu vida, siendo igual de estúpida que ahora, o quizá...con un poco de suerte... empieces a aprender algo.
sábado, 27 de enero de 2018
Y sigo...
Escuchando una y otra vez esa canción que me transporta al olor de tu cuello, al suave balanceo de tu abrazo. Que me lleva en volandas hasta tu cálido regazo en el que me acurrucaba por la noche.
Y aquí sigo...
Durmiendo en mi lado de una cama vacía que se me antoja inmensa.
Sintiéndome culpable por sentir como siento, por desear sueños imposibles, culpable por llorar al echarte de menos.
Y yo sólo quiero notar tus latidos otra vez, acariciarte el pelo, cogerte de la mano y mirarte a los ojos.
Y aquí sigo...
Con los pies fríos y el corazón aletargado, mirando un horizonte nublado que impide que los rayos de sol besen mi frente.
sábado, 13 de agosto de 2011
Suspiro
Porque no hay nada que en este momento pueda expresar mejor lo que siento. Suspiro. Y lo hago por ti.
Por ese calor que desprendes al abrazarme, por el olor dulce de tu cuello en mitad de la noche, por las caricias en la espalda que escalofrían la piel, por esa risa pícara que revoluciona mi estómago, por esos labios que me hunden en la miel.
Suspiro...
Pienso en esa sensación que tengo al estar a tu lado. Madura, profunda, real. Y sonrío.
Por tenerte ahí, frente a mí, al fin alcanzable, al fin abierto a mis caricias, a mis besos, a los latidos inquietos de mi corazón, a esos mimos que mis manos ansían darte, y que mi cara refleja sin poderlo disimular.
Suspiro...
Pues al fin te tengo, me tienes. Nos tenemos.
miércoles, 10 de agosto de 2011
Missi Missi missing you....
Echo de menos cuando te acariciaba detrás de las orejas, mientras me mirabas a los ojos y respirabas con paz.
Me gustaba oír cómo me llamabas nada más levantarme, acompanándome por la casa con paso firme y rápido, no fuese a zafarme de tus mimos.
Me gustaba cuando me recibías feliz al volver a casa, y cómo sonreías con la mirada, verdeamarilla, intensa...
Colándote entre mis pies, jugábamos a atrapar aquella pelota que no era otra cosa que el símbolo de una unión especial que durará eternamente, que muy pocos entienden y sólo algunos comparten. Pero me considero afortunada por haber compartido aquellos días especiales que guardaré en mi corazón junto a todo el cariño que, desinteresadamente, recibí tus mofletes bigotudos.
A Balder y Byron.
miércoles, 22 de junio de 2011
Un mal día.
Angustia y temor se enroscan hoy en mi garganta como un nido de serpientes enfurecidas.Hay veneno, y dolor.
¿Doy todo lo que puedo dar, o tengo aún más? ¿Qué quieres de mi? Te entrego mi sangre, mis horas de vida, mis sueños y mis pesadillas...¿Qué más quieres?
Todo lo que aprendo está ahí, en algún rincón de mis recuerdos...pero no puedo verlos. Una nube, gris e insegura nubla la imagen de libertad que me ofrecen unas líneas garabateadas. Y sin sabiduría no soy nadie. Sin el conocimiento que me exiges no sirvo. Soy sólo un número más en tu lista negra. No miras más allá de lo que ves escrito en un papel. No sabes mis porqués, mis llantos, mis dolores...ni tampoco mis alegrías, mis sueños, mis temores.
Quizá no sea exactamente yo la que "no sabe". Eres tú que no sabes como hacer que lo sepa...
viernes, 27 de mayo de 2011
Siempre hay un "pero"...
El imán que es tu cuerpo me abalanza sobre ti. Busco tus labios como néctar de ambrosía, busco el calor de tus manos templando las mías.
Mi piel se estremece con el contacto de tus labios en mi espalda, y si me susurras al oído el mundo se detiene, y me acunas en él.
Estás a mi lado, con los ojos cerrados ocultando la luz de una mirada que un día me transportó a un paraíso impensable.
Me acaricias muy despacio mientras beso tu piel, suave, caliente, oyendo cómo se acelera lentamente tu respiración.
Besos cálidos, húmedos...El placer en cada roce. Mis labios...tu piel...Una sonrisa dibujada en tu mirada cuando se cruza con la mía.
Estás aquí conmigo. No hay mundo fuera, no hay nadie más.
Solos tú y yo... nuestros cuerpos danzando en una marea de pasiones que no pueden detenerse puesto que nada las domina. Son ellas las que nos poseen, nos hacen respirar atropelladamente, lanzar nuestras lenguas a jugar, nuestras manos en busca de caricias y nuestros ojos a sonreír cuando nuestros labios están ocupados.
Una marea de pasiones que nos invita a Vivir.
Pero....siempre hay un “pero”. Tú eres Capuleto y yo Montesco. ¿Sabes, a caso, qué va a ocurrir?
miércoles, 27 de abril de 2011
Querer y no poder...
Nunca imaginé que deseara tanto unos labios, que al cabo de diez minutos echase de menos unas caricias, el aroma de un cuello, el sonido de una voz...
Nunca pensé que mirar al sol doliese tanto, y más tras llegar a la certeza de que nunca podré acariciar realmente su belleza.
No puedo alcanzarlo...es imposible. No puedo acercarme, no puedo mirarlo sin perderme en su inmensidad, no puedo alejarme porque no sé estar sin su calor...
Trato de olvidar que una vez miré más allá y vi su luz. Trato de averiguar cómo dejar de estar incompleta sin él...
Intento alejarme de los pensamientos que me adiccionan a su calor, que me hacen soñarlo de día y añorarlo de noche.

Es difícil tener la certeza de que un final debe llegar, que alejarse es la única solución para dejar de derramar lágrimas que nunca regarán unos pastos,que no existen ni podrán hacerlo.
Pero es igual de complicado, de hiriente para el alma, elegir el momento en el que decir: "Nunca más".
Querer y no poder....Tocar y quemarse... cuando todo está hecho para desaparecer, elegir el momento de terminar es lo más complicado.
Yo sólo sé que no quiero perderme en el vacío todavía...No me importa el mañana, sólo quiero su luz hoy...
jueves, 21 de abril de 2011
Cantos de batalla.
Pero las flechas poderosas de un ángel endemoniado, me llenaron de profundas heridas que sangraron mi alma.
Curarlas es complicado, pues no tengo quien lo haga, y los pocos ungüentos que las calman son fugaces y costosos.
Sólo busco de la contienda una victoria o la muerte, pues seguir en este brete me tiene ya desfallecida.

Romper las cadenas quisiera, que me aferran a sus ojos, volar libre y sin recuerdos, no anhelar ya más su aliento.
Pero sin embargo siento que no puedo alejarme de aquello que el alma me arrebata. De esa mirada certera que de mi, sin resistencia, se apodera. Condenada me tiene su voz, su abrazo. Presa con gusto me hallo, y mientras así sea, ¡que me hiera!
viernes, 8 de abril de 2011
"Sueños"
A penas una brisa húmeda me recorre la piel retozando al sol.
Respiro tranquila esperando el momento en que suene el timbre y escuche tu voz.
Van pasando las horas lenta y pesadamente, y al fin, vuelvo a tenerte aquí.Me miras tímido tras un escudo que intentas mantener en pie. Pero las redes de una lujuria que tejemos inocentemente nos atrapan una vez más.
Ya no hace calor. Ahora hay fuego. Unas llamas que recorren cada poro de nuestra piel, que aceleran el corazón, que derraman los besos en nuestras bocas, en nuestros cuellos desnudos que entremezclados con alientos de pasión.
Pero no es ahora el momento. No debería haber Momento. Sin embargo...
La tentación es demasiado grande como para ignorarla.
Mi calor, tu calor. Nuestros latidos. Tu respiración. Mis movimientos entre los tuyos, y tus caricias llevando el compás.
No es nuestro momento. No puede serlo. Y sin embargo....
domingo, 3 de abril de 2011
Mirando al horizonte desde el tren...
...Recuerdo cómo te movías entre la luz y la sombra, intentando ignorar el calor de aquel bar que aturullaba nuestros sentidos, mientras la cerveza fría trataba de calmar una sed que no sabíamos de dónde venia.
...Los cruces furtivos de nuestras miradas, que trataban de encender un fuego que llevaba apagado en mi interior toda una eternidad.
Mi espíritu contradictorio no sabía si quería encenderlo contigo, o si ese calor que brotaba era producto de un anhelo más antiguo que el Tiempo.Miro atrás y recuerdo...
... cómo finalmente mis ojos buscaron los tuyos. Claros. Puros.
Mis labios te susurraron unas palabras y la pregunta, mi duda, se resolvió con un beso. Dulce. Lento.
Una chispa lanzada de tu corazón al mío prendió en esa hoguera.
Me sonreíste y buscaste mi boca para beberme un poco más.
Me sentía pequeña a tu lado, pero tu abrazo me reconfortaba tanto que no me importó nada más.
Sin embargo, las tinieblas de la distancia separaron tu corazón del mío, tu cuerpo del mío. Tu vida de mí. Ya no podía ver como tu ojos, se clavaban en los míos...
A aún hoy, pese a la distancia, miro atrás y recuerdo, con una sonrisa en los labios, cuan profundo llegaste en mi alma, pues fuiste el único con valor para pronunciar ese hechizo de dos palabras que rompe la cerradura que la guarda.
¿O sí?
Este es mi blog poético, en el que doy libertad creativa a mi mente en una orgía de ensoñación, catársis e imaginación a partes iguales.






